Avisos

SANTA MISA

La mejor alabanza, la mejor acción de gracias, el mejor sacrificio expiatorio, la mejor oración de petición que se pueden dirigir a Dios, se unen en la celebración de la Santa Misa. 

Por ello, en las fiestas de aniversarios, en las acciones de gracias en general -bodas, bautizos,…-, y cuando queremos pedir algo a Dios, lo más adecuado es dirigir al Padre nuestra petición o nuestro agradecimiento por medio de Jesucristo, con la celebración de la Santa Misa. 

También el mejor servicio que podemos hacer a un ser querido, difunto, es ofrecer la Misa -mediante la intención del sacerdote-. Es la forma más sublime y eficaz de expiar por sus pecados. 

Este deber de piedad tiene particular arraigo en la Iglesia con las llamadas Misas Gregorianas: treinta días consecutivos ofreciendo la Santa Misa por un difunto. 

Encargando la celebración de las Misas, sea por los difuntos, en acción de gracias o por otras intenciones, se contribuye también al digno sostenimiento del culto; las limosnas de las Misas y otros donativos son los recursos con los que se mantiene el Oratorio.

GUARDERÍA INFANTIL

Cada vez son más numerosos los padres que acuden con sus hijos al Oratorio, para asistir a la celebración de la Santa Misa, especialmente los días festivos. Es un motivo de alegría que nos recuerda que los jóvenes y los niños son la esperanza de la Iglesia y del mundo, y que la familia es “Iglesia doméstica”.

 

Para facilitar a los padres que acuden al Oratorio que puedan seguir con la mayor atención la Santa Misa, y también para fomentar el recogimiento y la piedad de todos los asistentes, hemos ido incorporando diversas ayudas:  

GUARDERIA INFANTIL. Todos los domingos y festivos de precepto, por la mañana, en la planta -2.

CIRCUITO CERRADO DE TV. Todos los domingos y festivos de precepto, por la mañana y por la tarde. Se puede seguir la Santa Misa por la pantalla instalada en el hall de la planta -2, y subir al Oratorio en el momento de la Comunión.

ALTAVOCES DEL ANTEORATORIO (en la zona de la autoventa de libros). Funcionan siempre. Si no están conectados, basta con avisar a alguno de los sacerdotes o a algún colaborador del Oratorio.

Es muy de agradecer que se utilicen adecuadamente estas ayudas, de modo que siempre sea amable la asistencia de todos a las ceremonias.